El Ballet de la Ópera de Lyon , fundado en 1969, actuó por primera vez en el Teatre Nacional de Catalunya con un repertorio totalmente Forsythe . Esta formación, que cuenta con un elenco de 34 bailarines, está actualmente dirigida por Yorgos Loukos, artífice de la gran variedad de repertorio que la compañía tiene actualmente, incorporando muchas coreografías de distintos coreógrafos de muy diversos estilos.
Estuvimos charlando con dos de los bailarines españoles que actuaban en la función del viernes, el tercero, Fernando Carrión , sufrió una indisposición debido al cansancio acumulado al final de temporada y al largo viaje y tuvo que dejar el ensayo e irse a descansar al hotel, no pudiendo actuar la noche del estreno. Antonio Ruz y Cristina Gallofré nos hablaron de su trayectoria como bailarines y de sus experiencias en las distintas compañías por las que han pasado tras dejar nuestro país. Antonio estuvo ocho años con Víctor, seis como bailarín en la Compañía , después se fue a bailar a Ginebra donde permaneció durante tres años para irse luego a Lyon. De su estancia en Ginebra nos comenta que lo que más le impactó fue su contacto con la denominada "no danza" que experimentó de la mano del marido de La Ribot, Gilles Jobin.
Cristina se formó en el Institut del Teatre de Barcelona y estuvo en la primera promoción de IT dansa, la joven compañía que dirige Catherine Allard. Tiene un entrañable recuerdo de aquellos tiempos ya que fueron los pioneros, todos pusieron muchísima ilusión en el proyecto y el éxito superó todas las expectativas. De allí Cristina pasó al NDTII pero Holanda es un país demasiado frío y se acercó un poco más al... |
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...Mediterráneo cuando fichó para el Ballet de la Ópera de Lyon. Este año cuelga las zapatillas y se despide como bailarina con estas actuaciones en el Teatre Nacional de Catalunya, en Barcelona, su ciudad. Aunque los dos recomiendan salir fuera para tener una visión más abierta y global de la danza y también para enriquecerse personalmente, ambos dejan la compañía esta temporada y vuelven a España. Cristina para tomarse un descanso y trabajar después en algo relacionado con este mundo, ayudando de alguna forma a bailarines y Antonio como nuevo fichaje en la CND. Ambos coinciden en que un bailarín se siente distinto bailando fuera de nuestro país, en el extranjero se sienten más valorados, hay un respeto por la profesión de bailarín. De su experiencia en el Ballet de la Ópera de Lyon, los dos destacan la amplitud de un repertorio donde lo más clásico son Forsythe y Kylian.Comentan que no hay relación con la ópera, aunque sí con la orquesta ya que a veces hacen actuaciones con música en directo. |
Actúan normalmente en su sede, la ópera, ya que son compañía residente, pero este año también han hecho alguna actuación el la Maison de la Danse y suelen hacer muchas giras por todo el mundo. En España estuvieron el año pasado en Bilbao y en Valencia.
Otro hecho a destacar de esta formación es que algunas veces existe una inter-relación con bailarines de otras compañías cuando están programadas en el teatro de la ópera. Por ejemplo con la de Sasha Waltz y Anne Teresa De Keersmaeker's, en que los elencos se fusionaron y fue una experiencia muy estimulante. Respecto a los distintos coreógrafos para los que han trabajado, nos hablaron de Tere O'Connor actualmente colaborando en el nuevo proyecto de Misha Barysnikov, Philippe Decouflé en cuya puesta en escena encontramos poca danza y bastante interpretación y Mats Ek para quien han representado Fluke, en la que se muestra una relación de pareja con un texto absurdo que los bailarines declaman dándole una entonación determinada para que el público entienda el significado real mediante el gesto y la expresión, prescindiendo de la palabra, ya que lo que dicen no tiene ningún sentido. De Forsythe, y concretamente de Limb's Theorem, el programa que trajeron a Barcelona, nos explicaron que es un trabajo difícil, que requiere una técnica fuerte y supone un reto para los bailarines.
Limb's Theorem Se trata de un tríptico de William Forsythe del año 1990, creado para el Ballet de Frankfurt y que entró en el repertorio del Ballet de la Ópera de Lyon en el 2005. |  |
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Forsythe explora el abandono total del cuerpo en el espacio. Como si estuvieran bajo la influencia de la música de Thom Willems, los bailarines intentan luchar y afirmarse en un entorno gigantesco que les amenaza. El movimiento se convierte en refugio, una especie de escape de su propio cuerpo. Tal como si se les observara a través de un microscopio, se mueven dentro y fuera de las sombras proyectadas por un inmenso proyector.
Esta luz, del todo singular en esta coreografía, explota y contrasta el espacio. Divide la escena, disminuye o aumenta las figuras y los grupos de bailarines que se bañan en una atmósfera que les ciega y oscurece. Los movimientos devienen casi irreales, los cuerpos se evaporan.
La coreografía no es narrativa, no tiene un punto culminante sino que se compone más bien de una trama, a veces muy densa, otras menos. William Forsythe crea un universo que alterna el frenesí con la calma y que arrastra a los bailarines en aceleraciones fulgurantes, formas geométricas convulsivas, a veces interrumpidas por algunos segundos más tranquilos, pero siempre de una tensión extrema.
Re-encontramos la dinámica Forsythe, aquel estilo sincopado y repetitivo, la violencia y la inestabilidad. Poema sobre la visión y la percepción, elogio de la desaparición dentro de la intensidad, Limb's theorem es una pieza fascinante que equilibra a contrarios, intelecto y cuerpo, aislamiento y conexión, la mecánica y la parte humana.
Nosotros asistimos a los ensayos y a la función del viernes día 9 y pudimos comprobar el excelente trabajo del elenco de la compañía. Hay que reconocer que el espíritu y el lenguaje de William Forsythe se sienten y perciben totalmente en escena. |
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La escenografía constantemente en movimiento es como un bailarín más, el juego de luces imprescindible para crear la atmósfera deseada, ocultando y/o mostrando lo que transcurre en el escenario y la danza de Forsythe repitiéndose o evolucionando en distintas partes al mismo tiempo, sincronización y juego de equilibrios.
Y añadir que para mí personalmente fue una experiencia sumamente interesante. Presenciar los ensayos, charlar con los bailarines de una forma tan cordial y distendida y asistir luego a la función de la noche, hicieron de ese evento una ocasión muy especial y agradezco enormemente a Jesús Vallinas, que me brindara la posibilidad de vivirla.
Para fotoescena, © 2006 Carolina Masjuan
Más información en la web de la Opera de Lyon. |
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